LA IMPORTANCIA DEL ESTUDIO
DE LA
FILOSOFÍA EN COLOMBIA.
El estudio de la Filosofía en Colombia ha venido, desde
hace algunas décadas, abriéndose paso en las instituciones educativas y en
diversos contextos, donde en la mayoría de los casos es un contexto enmarcado por la lucha y
batallas por parte de quienes no creen que en Colombia, por su situación
económica, social y política no pueden estudiar filosofía, ni muchos menos
desarrollar un pensamiento filosófico.
Es así, que para estudiar filosofía es necesario
reconocer la influencia que desde la
colonización por parte de los españoles en tierras de la nueva granada, actual
Colombia, hasta nuestros días, pues no es sólo una colonización
política-religiosa, sino también una colonización del pensamiento que traían en
aquel entonces (Siglo XVI). De esta manera, vamos a hablar un poco acerca de
los diferentes pensamientos que influyeron en el pensamiento Colombiano,
tomando como base el texto guía del curso: “La Filosofía Colombiana”.
Como hemos visto, toda la historia del pensamiento en
Colombia se ha visto envuelta por la implantación de otro pensamiento en
contextos culturales totalmente diferentes de los nuestros, un pensamiento
Europeo que llegó desde la colonización. De esta manera la historia de las ideas
Filosóficas en Colombia inicia con cierta influencia del pensamiento cristiano,
pues los conquistadores y demás gente
que llegaron con ellos eran fieles a la corona española, y con ello eran
adeptos de la fe cristiana; esto funcionaba gracias a la bula que Alejandro VI,
papa de turno, llamada “inter caetera” en la cual hacia a los reyes católicos
acreedores de las tierras descubiertas, donde ellos se comprometían a velar por
la vida espiritual de los aborígenes que habitaban las nuevas tierras que estaban
conquistando.[1]
De esta manear comienza a incluirse el pensamiento
europeo, pero con un tinte especial, comienzan a nacer movimientos con énfasis
en la dignidad y la defensa de los aborígenes, además de cambiar todo un
esquema de comprensión antropológica y social, pues se cuestiona el concepto de
hombre, nacimiento de nuevas razas, entre otros; todo este movimiento fue
liderado por las comunidades religiosas como los dominicos y franciscanos,
donde uno de los discursos más famosos en pro de la defensa de los indígenas es
el discurso de Fray Antonio de Montesinos, como vos representante del
pensamiento de los frailes que estaban en tierras americanas.
También se da el inicio de las escuelas y al nacimiento
de las universidades que dependen de la autoridad real, pero las funda
comunidades religiosas, de esta manera comienza toda la inclusión del
pensamiento Tomista en Santa Fe a cargo de los friales Dominicos, donde los
claustros conventuales se convierten en centros de educación de filosofía y
lenguas nativas y de catequesis para los indígenas. Es así, que se comienza el
pensamiento escolástico con el trívium y quatrivium, la quaestio y la disputatio; se genera todo un movimiento intelectual con
un tinte religioso –fe- en pro de la defensa y la humanidad.
Esto es solo un ejemplo de la influencia del pensamiento
europeo en nuestra tierra, por que se dieron también movimientos como el de la
ilustración que pretende promover una
escisión entre los poderes del estado y la iglesia, separándose o discutiendo
con textos como la suma teología, pensamiento socio-político de líderes
religiosos. También, en la independencia se vio un avance en el intelecto de
los criollos, pues son ellos los que lideraron la campaña libertadora y se
logra, además, el ingreso de algunos conceptos racionales en la vida política
del país que ayudan a desencadenar toda esta necesidad de la emancipación con
la corona española, pues dijeron que los documentos pontificios no eran
jurídicamente válidos y por ello se comienza todo el proceso de la redacción
del acta de independencia, donde consideraban que la iglesia no tiene nada que
ver con la vida política del país; y a partir de esto, se comienza aun más la
influencia en la vida intelectual del país por movimientos como el positivismo,
el romanticismos, el benthamismo, el neo-escolasticismo, etc.
Ya en la época contemporánea se ha ido configurando una
filosofía con un tinte social, que se ha ido plasmando por los hechos
históricos, culturales, económicos y políticos que se han dado en este continente
americano; con ello podemos decir que Colombia se ha ido permeando de cierta
manera de todo este pensamiento filosófico, pues ella está en constante
relación con los países vecinos, es así que este pensamiento se ha ido
introduciendo a nivel cultural y social. Ahora bien, sería absurdo afirmar que
Colombia comparte por esto la misma reflexión que el resto de países del
continente, pues Colombia viven en contextos totalmente diferentes, que la han
llevado a pensar desde su perspectiva sobre el sentido del hombre en un país de
“violencia” (ejemplo: el tiempo fuerte de los partidos liberales y
conservadores), de la sociedad (eje: una sociedad corrupta), de la familia (ej.:
las nuevas concepciones de familia), entre otros.
Quizá no somos los único que pensamos en esto, tal vez
sea los mismos cuestionamientos que sean hecho los países latinoamericanos,
pues vivimos realidades mas o menos parecidas, y quizá esta filosofía sea rica,
problemática e inestable.
De esta manera, hemos ido madurando en el pensamiento
filosófico, pues como lo decía el profesor Pablo Guadarrama en una conferencia
en la USTA de la sede norte, con respecto al pensamiento anti positivista en
Latinoamérica: “la raza no tiene nada que ver con el entendimiento, más bien
depende el entendimiento de los factores político-económico”; con esto podría
decir que la filosofía Colombiana como la latinoamericanas se ha ido
enriqueciendo a las dificultades y debates político-económicos.
Por eso, digo que la importancia de estudiar filosofía
que es la única forma de seguir adelante, de no dejarnos llevar por otros
pensamientos que van descontextualizados de nuestra realidad; quizá, como lo
dije anteriormente, hemos tenido influencia de otros pensamientos europeo que
nosotros le hemos puesto nuestro tinte al momento de aplicarlo a nuestra
realidad, pero ahora es preciso que nosotros vayamos construyendo nuestra
propia filosofía colombiana, que tengamos esa voluntad Nietzscheana, que sea
capaz de romper con esos paradigmas de que nosotros no somos capaces de
construir nuestra propia filosofía, pero para ello tenemos que estudiar la
historia del pensamiento universal y la latinoamericana.
Por último quisiera citar a Engels: “la única forma de
ejercitar el pensamiento es por medio del estudio de la historia de la
filosofía”, una historia que no solo es del pensamiento sino una historia de la
humanidad, una historia que los Colombianos deberíamos saber, para así poder
transformar nuestro país no sólo a nivel intelectual sino también a nivel
político, social, económico, entre otros.